¡Test and Learn! ¿Y si todos aprendiésemos a fracasar?

¡Test and Learn! ¿Y si todos aprendiésemos a fracasar?

Si hay un tema de actualidad, ese es el de la transformación digital, o cómo permitir a la empresa adaptarse a nuevas reglas del juego generalizadas. Sin embargo, hablar de nuevas reglas del juego es hacer referencia a nuevas competencias que se deben desarrollar, siempre para lograr una mayor flexibilidad y agilidad. Pero ¿se han medido correctamente las consecuencias en términos de perfiles asociados y de condiciones de integración? La cuestión no se basa solo en identificar los buenos perfiles, ya que aún resulta necesario crear también las condiciones requeridas para su integración efectiva.

Pongamos un ejemplo sencillo: el desarrollo de las prácticas de Test and Learn. De hecho, el universo digital exige probar mucho y permanecer atento constantemente a los resultados concretos obtenidos, medibles en directo y de forma continua. Al mismo tiempo, y como una de sus principales aportaciones, permite precisamente –y tras mucho probar– aprender muy rápido y de forma muy concreta lo que funciona y lo que no, lo que al público le gusta y lo que ve, lee y comprende realmente cuando hace clic, cuando transforma, etc. En tales contextos digitales, la intuición es a veces más viable que la reflexión estructurada, y la reacción más eficaz que la planificación. No es necesario prever todo a priori; debemos probar rápido y ver, modificar y comprender. Test. And Learn.

Así pues, los perfiles más idóneos para gestionar estos programas de aprendizaje sobre la marcha precisan de un conjunto de competencias y cualidades específicas. Ser curioso, abierto, dinámico y pragmático. Estar atento a todas las señales del mercado. Ser capaz de volver a cuestionarse a uno mismo muy rápidamente. Mostrarse humilde ante la adversidad. En este sentido, se trata de perfiles muy diferentes de los perfiles de élite apreciados durante mucho tiempo, especialmente, por la gran industria francesa, que eran muy válidos para realizar reflexiones iniciales muy estructuradas y planificaciones metódicas a largo plazo … ¡que ya no tienen cabida en el caso que nos ocupa!

Test and learn 2

Pero entender y reconocer este aspecto no resultará suficiente, ya que, más allá de la detección y de la formación de perfiles potencialmente diferentes, también será necesario hacer evolucionar la cultura misma de la empresa para que se pueda expresar a lo largo del tiempo. Y, por supuesto, a menudo es aquí donde reside el problema. Todo el mundo está de acuerdo a priori para aumentar la flexibilidad y la rapidez, pero no necesariamente para asumir las consecuencias concretas que de ello se derivan. Porque probar mucho significa también equivocarse mucho. Y aprender caminando da por supuesto precisamente que no se sabe y se acepta. Pero nuestras estructuras ¿están preparadas a nivel colectivo? En el fondo, ¿no se basan aún con demasiada frecuencia en el miedo al error y en el pánico al fracaso? ¿En las ganas de control y en la obsesión por el dominio?

En realidad, todos necesitamos una mayor flexibilidad y, por lo tanto, una mayor tolerancia al error. Sobre todo, en un mundo donde todo va cada vez más rápido, pero donde nunca ha sido fácil tampoco enmendar los errores cometidos.

Para obtener realmente el éxito de forma conjunta, ¿no debemos primero aprender a fracasar colectivamente?

Nadia Nardonnet, Directora General, PerformanSe

 

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