La tasa de fracaso al final del período de prueba está establecida en torno al 20 % desde hace mucho tiempo, a pesar de la profesionalización de la función de RR. HH. ¿A qué se debe? Examinada más exhaustivamente, esta sorprendente persistencia tiene una sencilla causa: los errores de selección siguen siendo una realidad. En resumidas cuentas: las técnicas utilizadas para pronosticar los comportamientos profesionales y el éxito no siempre se corresponden con el objetivo perseguido por la empresa.
El mantenimiento de prácticas inadecuadas ya no es una fatalidad. Aparecen nuevas técnicas, Big Data, selección de predicción y adecuación al puesto, que parecen ser capaces de proponer medios más seguros para jerarquizar a los candidatos y, por lo tanto, acabar con esta hecatombe. Pero ¿hay que confiar ciegamente en las máquinas (y en sus vendedores)?
Las soluciones propuestas por los nuevos dispositivos de evaluación basados en el Big Data son numerosas. Para ayudar a los profesionales que desean mejorar sus prácticas, he aquí algunas preguntas esenciales que hay que plantearse para confirmar la relevancia de las herramientas propuestas.